En su primera novela, publicada por el sello Mansalva en 2024, la actriz y modelo@leonorabalcarce trazó un semblante de una madre que, en palabras de la escritora y poeta Flor Monfort@flormonfort : “Balcarce recrea la voz de una madre para mostrar las sucesivas escenas refractarias de una vida qu la pone en el centro de la acción y la hacer ser despiadada, de humor acidísimo, inteligente y encantadora”. En 2025 retomó la figura materna desde el libro de cuentos “Tapado de visón”, también publicado por @mansalva

“
“Me tomé una pastilla y me fui a dormir. Al otro día cuando abrí el ropero para agarrar la ropa, vi un traje con un tajo en la manga, el saco de al lado estaba igual, la camisa de seda también, todos los trajes cortados. Me había cortado toda la ropa que estaba colgada de la manga izquierda. Cuánto odio acumulado, pensé. Menos mal que se fue.
Pero entré en pánico, saqué la ropa del ropero y la había cortado toda, no se salvaba nada, los sacos, vestidos, sweaters de cashmere, camisas de seda, la capa de terciopelo con un tajo atrás cruzado de lado a lado, hasta había agujereado varios pares de botas, con un objeto punzante. Me dejó sin nada, desnuda, no tenía que ponerme, solo el camisón que estaba entero, un sweater y el impermeable que también estaban tajeados; así estuve un mes entero las pocas veces que salí…….
Abrí los roperos y los salpiqué de agua bendita . En una sartén puse el carbón, la sal gruesa y los sahumerios, los pasé por toda la casa. Agarré toda mi ropa, no quería arreglar nada, no podía volver a usar esas prendas después de todo el odio que habían recibido. Hice varios paquetes con mi ropa, era mucha, esperé a la madrugada cuando no había nadie, fui a la plaza de enfrente, armé una pila y le prendí fuego con kerosene. Me quedé ahí hasta que se fue apagando. Se me caían las lágrimas, había perdido todo, mi mayor bien, mi herramienta para salir a la vida. todo había desaparecido, no sabía más quién era, como iba a conseguir toda esa ropa otra vez, prendas únicas, invaluables”.
