Transitar la incertidumbre

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La cátedra Saltzman de la Universidad de Buenos Aires exhibe en la galería Proa 21- hasta fines de julio-, una muestra de proyectos indumentarios que refleja los procesos, las bitácoras y las influencias previas al desarrollos de colecciones de Indumentaria y Textil.

“Son infinitas las puertas que se abren en el intento para que algo “vaya tomando forma”: impresiones, referentes, construcciones que abarcan muy variadas representaciones que bien podrían ser obras en sí mismas. La dificultad que plantea el proceso es construir una trama de relaciones múltiples, y a la vez sostener un rumbo. En ese tránsito la pérdida es cuantiosa.

¿Qué relaciones somos capaces de componer?

¿Qué misteriosas tramas surgen en ese tránsito?

La muestra es un intento de ampliar estos cuestionamientos y disfrutar la fantasía de esa motivadora deriva, Son seis proyectos realizados en el último nivel de la cátedra. Los temas que se presentan van desde la incorporación dele diseño y la materialidad de la trama de la vida, la inclusión social, el reciclaje, el hacer y tejer como gesto y vínculo ancestral , escenarios presentes y futuros, En todos ellos se mezcla la historia personal de sus autoras, una historia entramada a su entorno, sus vivencias y sus percepciones como miembros de una comunidad y del mundo,” advierte el texto curatorial de Andrea Saltzman – arquitecta, docente, autora de “El cuerpo diseñado”,”La metáfora de la piel” (ambos publicados por Paidós) y el más reciente “Piel entre piel entre la espiral de la vida”(Ediciones Huso-2022) -se manifiesta al inicio del ecorrido, en el espacio más experimental de Proa, situado en Don Pedro de Mendoza 2073 y una cuadra de la Proa central).

Atopos, por Michelle Calles y Valentina Elías , partió del concepto de simbiósfera, utilizado para proponer una relación del ser humano y la naturaleza con el arte, la tecnología y la ciencia. En palabras de las autoras: “A la naturaleza no se la abandona ni se la explota, se convive mutuamente en un vivir simbiótico”. El ejercicio de estilo e investigación fue representado mediante pruebas de laboratorio, el uso de textiles remanentes de fibras naturales y biomateriales con recetas que partieron de desechos de borra de cáfé y pigmentos naturales. Su premisa responde a “la urgente necesidad de replantear las industrias, la búsqueda de la disminución del consumo y los desechos, así como la ralentización de la producción”.

editorial de moda que ilustra la estética de Atopos

No quiero callarme, el proyecto autobiográfico y con matices de moda y política de la estudiante chilena Javiera Billeke Viera. La diseñadora realizó una camino de revisión de la vulnerabilidad de la infancia en el contexto del mundo d elos adultos y las instituciones, En palabras de la diseñadora “En el imaginaio de un cuento macabro aparecen los temores, los aprendizajes y sobre todo, el entenderse y entenderme, Abrazarme y consolar a esx niñx que ya no soy pero que no quiere que le callen”. sus recursos se laimentaron del lenguaje del collage y dle fanzine, – dispuesta entre la pared pintada de negro, del primer piso, , sus muñecos góticos trasladados a prendas dar- contintes de color rosado

Desde Erógena, Victoria Escudero tomó como punto de partida la omnipresencia del crochet en diversos objetos del mundo doméstico. Fusionó el diálogo entre el hogar y lo privado, matizándolo con técnicas de crochet que tradicionalmente se adjudicaron a prácticas femeninas. Sin embargo, lejos del costumbrismo, lo reinterpretó en formato 3 D , enfatizando la sexualidad, los genitales, la piel, los pliegues que surgen entre el cuerpo y el tejido . “La calidez de la paleta, alusiva a la carnación , y a la textura del material acompañan el erotismo de estas formas corporales representadas”, argumenta Escudero.

las recetas en los manteles de Sobremesa

En Sobremesa, Florencia Alvián y Julieta Licandro Meta ,fusionaron una trama de objetos que rinden homenaje al tiempo compartido al finalizar una comida, los momento para reposar y conversar. Las autoras lo vincularon con el afecto y las reuniones de madres y abuelas, quienes les donaron piezas icónicas entre sus colecciones de manteles antiguos, servilletas y fotos. En el imaginario irrumpe una instalación de delantales que portan recetas. Una de ellas, denominada “Receta matelasse”, enuncia entre sus ingredientes : “un rectángulo de tela 100% algodón, relleno a gusto”, Mientras que entre los diversos pasos de la preparación, destaca:” asegurar que las medidas de las cuatro capas coincidan como las de tu torta favorita”. A modo de un gabinete de curiosidades para la vida cotidiana, dispusieron n fragmentos de delantales con estampas con poéticas recetas de cocina, de cucharas a cucharones exhibidos entre vitrinas panes con insólitas morfologías dispuestos sobre telas.

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