Ropas sensatas, sofisticadas y atemporales

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OBRA@soyobra es un proyecto de diseño argentino que está del lado de la moda buena, con las prioridades bien acomodadas. La ropa al servicio de los cuerpos. El producto, sin fecha de caducidad; el consumo con conciencia; el trabajo con calma y bien remunerado; el precio, responsable. Las prendas son honestas y sofisticadas, de estampados neutros, construcción inteligente, sin temporalidad y pensadas para transformarse de acuerdo a las necesidades y experiencias de cada quien.

La casa está en obra

Leila Tanuz, su creadora, me cuenta que fue muy reticente a la idea de hacer ropa mientras cursaba la carrera de Diseño de Indumentaria en FADU. No se identificaba con las lógicas y procesos de una industria que parecía perdida en nimiedades; se sentía una alumna del conurbano un poco fuera de lugar. Cuando se graduó, eligió el camino de la academia, lejos de la banalidad.
Pero a veces el destino es obstinado, y si las ganas de hacer ropa no vinieron por las clases de corte y confección, llegarían vía la arquitectura.

Mientras se hacía académica, la vida personal le presentó el proyecto de construirse la casa, con sus propias manos y en equipo con su marido arquitecto.

Este reto, cuenta Lei, la introdujo a otros lenguajes y otros procesos, más lentos y estoicos. También la reconcilió con la idea de hacer cosas y la ayudó a reconocer el poder del mundo tangible para cambiar la vida de alguien. Construir la columna del living fue algo así como el momento eureka: “si puedo construir una columna, puedo hacer una prenda. A mi manera”. En medio de la pandemia se animó.


Soy obra


Más que con una prenda en mente, el proyecto surgió con un problema a resolver: ¿cómo hacer ropa significativa y bajo sus propios parámetros, tomando en cuenta que los cuerpos no son iguales y que se transforman a lo largo del tiempo? Así, OBRA se gestó siguiendo algunas premisas: primero, el permiso incondicional a equivocarse. Segundo, un modelo de producción y consumo consciente. Tercero, la idea de diseñar ropa más allá del binomio femenino/masculino y que contemplara la diferencia. Ante semejante misión [titánica], la sabiduría del diseño japonés (balance exacto entre simplicidad, funcionalidad y estética) fue la fuente de inspiración. Los pantalones hakama, una prenda tradicional con una historia milenaria y extensa. Por un lado, tienen la particularidad de que su patronaje, de lógicas no occidentales, se ajusta al cuerpo ​​mediante plisados, nudos y amarres. Por otro, semejante recurso le otorga amplitud y versatilidad a la pieza, a diferencia de la sastrería tradicional, que utiliza botones, ganchos y cierres para ceñir la ropa en medidas fijas.
Los hakama fueron el punto de partida para pensar una tipología que trascendiera el sistema de talles.

Pantalón Gado y top Chocla
Pantalón Gado y remera Ma

Más que un color, una prenda específica o un look, el sistema de rangos es el elemento insignia de OBRA. Tiene sentido: si el objetivo es hacer ropa para distintos cuerpos que se transforman, abordar el problema de los talles es esencial. Los tres rangos (R0, R1 y R2) refieren al espectro de medidas que cada prenda abarca. Lo único que requiere este pequeño y osado sistema es algo tan sencillo como retador: medirse. Que una conozca el tamaño y dimensiones concretas de su cuerpo (contorno de cadera, de cintura, de brazos y busto) para tomar activamente la decisión de qué rango utilizar, sin estar sujeta a números o letras arbitrarios y homogeneizantes.Llegar a este sistema, tomó meses de idas y venidas vía Zoom con Rocío Proenca, una modelista/amiga, para entender, repensar, resignificar e ir perfeccionando la tipología.

Durante la cuarentena, un primer boceto salió de gira por Capital y Provincia para ser probado en diferentes cuerpos; regresó de vuelta al taller para los respectivos ajustes. Finalmente, sin estar del todo resuelto, la primera versión de los pantalones Gado salió al mundo en el invierno del 2021. Wanda Walter, diseñadora/amiga la invitó a su local en Patio del Liceo para que la gente pudiera probarse y experimentarlos.

Notas complementarias

* Los usaban los samurais, jinetes y campesinos desde el siglo VI. A principios del siglo XX fueron insignia de las mujeres activistas que buscaban una reforma de la vestimenta tradicional de Japón. En la segunda mitad de ese siglo, se adaptaron como uniforme de chicas y chicos para el colegio. Mucha de la indumentaria indígena mesoamericana utiliza sistemas similares. Un ejemplo es elenredo, una falda prehispánica que se acomoda alrededor de la cadera y se sostiene en la cinturacon una faja que se anuda.

Demandas del vestidor


Muy, muy lejos de la figura de “diseñadora estrella”, “genia del mundo”, “que impone moda”, los diseños de OBRA surgen, se modifican y maduran a partir de escuchar a las clientas en el local. “Estaría bien que fuera más corto”, “¿lo tienes en otra tela?”, “¿con qué me lo pongo arriba?”, “necesito mangas”. Estas pequeñas demandas de vestidor son las que han ido afinando los diseños y dado origen a cada una de las prendas que hoy hacen su catálogo.


A manera de un caleidoscopio, cada prenda viene de la anterior: el pantalón Gado se acortó para hacerse la bermuda Frata. Luego, para complementar, vino el top Chocla. El top se alargó y se volvió el vestido Plum. Después, a ese top y ese vestido les crecieron mangas (porque a muchas mujeres no nos gustan nuestros brazos) y nacieron la remera Ma, la blusa Ugo y el vestido Taru. 3 Mi historia favorita es la del vestido Sifru (castellanización de see through), un típico caso de “no tengo que ponerme”. Con el pendiente de resolver el atuendo para un cumpleaños de quince, Leila se cruzó de casualidad con una gasa cristal negra en el local de su proveedor.

Consultó con Mirta (costurera de OBRA) las posibilidades técnicas de replicar el vestido Taru con esta tela que parecía casi cotillón. Mirta confirmó y confeccionó. El vestido triunfó en los quince y entró por la puerta grande al repertorio. La prenda más reciente es el pantalón Trompito, derivado del Gado y pensado para ser más funcional ahora que Leila se traslada de San Fernando a la Universidad de Moreno donde es profesora de la carrera de Indumentaria.

Vestido Sifru


Lento

En el proceso de creación, cada prenda de OBRA pasa por dos pares de manos: Leila compra y corta la tela; Flor, Mónica o Mirta confeccionan. Luego regresa a Leila para ser etiquetada, embalada y despedida con honores.

Datos curiosos y necesarios

Casi todos los nombres de las prendas remiten a algún elemento del universo de la construcción. Gado deriva de cartón corrugado. Chocla, una herramienta de medición. Vestido Taru, blusa Ugo: tarugo. La camisa Medianera. El vestido Hor de hormigón. Las costureras de OBRA son Flor Torres, Mónica Parravecini y Mirta Parravecini.

Dado el trabajo y cuidado puesto en hacer cada prenda, por lo general la producción es a pedido. Esto facilita que cada paso del proceso tenga el tiempo que requiere, que se pueda confeccionar con calma y meticulosidad, que haya espacio para los contratiempos y errores. El modo a pedido además, suma a la idea de que cada prenda sea hecha con un propósito y no pase semanas fastidiada en una percha. A la dueña, las prendas le piden algunas cosas. Tiempo, cariño y compromiso. Un vínculo, pues. Hay que hacerse tiempo para el cuidado, lavado y planchado meticuloso,para calzarla y descalzarla con calma. Pero no es difícil, ellas mismas invitan al ritual.


Un universo de prendas bien pensadas y sentidas


Si bien ya nadie necesita más ropa, sí precisamos de ropa mejor. Objetos inteligentes y honestos que provoquen una relación más allá de “me lo pongo, me lo quito, lavarropa y tender”.Con su pequeño universo de prendas bien pensadas y sentidas, eso ofrece OBRA. Artefactos de calidad material, intelectual y emocional que se transforman con nosotras para acompañarnos en la vida.

Hoy, OBRA está conformado por Leila; Flor Torres, Mónica Parravecini y Mirta Parravecini confeccionan la ropa. Rocío Proenca y María Virginia Sosa son las modelistas. Camila Ruzza, la contadora que ordena los números para que un proyecto como éste avance y WandaWalter con quien sigue compartiendo el local 25 de la Galería Patio del Liceo.

Instagram @soyobra
www.soyobra.com.ar

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