La inspiración artesanal de Proyecto Ñata

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María Laura, o simplemente “Lauri” (@laurisuave), nació en Adrogué en septiembre de 1992. Criada entre lápices y papeles en una librería escolar, desde muy pequeña encontró en sus manos un vehículo para dar vida a sus ideas. Lauri es una diseñadora de indumentaria que ha sabido construir un universo creativo donde la nostalgia y lo artesanal se encuentran para crear prendas únicas.

Nos confiesa que su amor por la moda surgió casi por casualidad. “No era la típica adolescente que seguía desfiles o sabía de diseñadores, pero el vestir siempre fue una herramienta clave para mí”. Fue durante el último año de secundaria cuando comenzó a descubrir que la indumentaria era mucho más que una simple herramienta para expresar su identidad. “Me di cuenta de que el carácter cultural y social del vestir, y la posibilidad de crear mundos a través del indumento, me fascinaba”. Y así decidió adentrarse en la carrera de Diseño de Indumentaria en la Universidad de Palermo (UP), donde actualmente dicta clases y continúa alimentando su pasión por el oficio.

Su marca personal, Ñata, (@proyecto.niata) nació como un proyecto universitario y, con el tiempo, se convirtió en su refugio creativo. Inspirada en su abuela paterna, de quien heredó el nombre, Ñata se caracteriza por sus pequeñas colecciones hechas a mano. Cada pieza hecha a medida tenía como objetivo adaptarse al cuerpo de quien la llevaba, y no al revés, lo que le permitía mantener un enfoque sustentable y artesanal. “Siempre busqué que las prendas cuenten un poco mi historia, esta nostalgia hacia la niñez y la melancolía de los domingos”, cuenta Lauri. Aunque pausó Ñata en 2023, está lista para retomarlo con una nueva perspectiva.

El bordado es una de las técnicas clave en su trabajo, una práctica que describe como “meditación activa”. “Me conecta con los objetos que me recuerdan a mis abuelas: la mantelería, los vestidos trabajados a mano”, explica. Para ella, el bordado no solo es un acto de creación, sino una forma de conectarse con la tradición y la historia familiar. “El bordado es una técnica maravillosa que nos ofrece una versatilidad creativa inmensa”.

Sin embargo, trabajar en moda artesanal tiene sus desafíos, especialmente al comunicar el valor detrás de una prenda hecha a mano. “No todos comprenden el tiempo y esfuerzo que conlleva”, dice. Su enfoque en los materiales también es clave: textiles nobles y duraderos, muchos de ellos descubiertos en retacerías de barrio.

La nostalgia está presente en cada aspecto de su proceso creativo. Recuerdos de la luz del sol filtrándose por las persianas, momentos que parecen congelados en el tiempo. “Creo que ahí está mi inspiración más profunda: en esos recuerdos, en el deseo de que el tiempo quede detenido en un domingo a la mañana”, reflexiona. Lauri nos cuenta que también encuentra inspiración en el cine de Lucrecia Martel, en las letras de Leopoldo Marechal, o en la música de Spinetta.

Además de su trabajo como diseñadora, es profesora de Diseño de Indumentaria II en la UP, una materia del primer año que introduce el pensamiento de diseño para el armado de una colección o serie desde el punto de partida inspiracional, la búsqueda morfológica, el trabajo textil y la transformación de tipologías como contenidos formales. En sus clases, busca no solo enseñar las bases del diseño, sino también motivar a sus estudiantes a desarrollar su propio estilo. “Mi objetivo es que confíen en su mirada y adquieran autonomía, que se entusiasmen por aprender y no se conformen”. Actualmente, está guiando a sus alumnxs en un proyecto inspirado en la película Las Vírgenes Suicidas de Sofía Coppola.

Para quienes están incursionando en la moda artesanal, Lauri tiene un consejo claro: “Confíen en su trabajo, sean pacientes con sus proyectos, y no se comparen con otros. Cada camino es único”.

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