Los soportes del artista Diego de Aduriz son múltiples: dibujo, pintura, collage, instalaciones, performance, diseño de indumentaria, edición de fanzines, escritura y redes sociales. Más reciente es su faceta como galerista: su espacio de arte se llama El Castillo y es, efectivamente, un castillo en el barrio porteño de Monserrat.
En esta oportunidad, DDA nos recibe en El Castillo, @elcastilloarteymagia , ataviado con algunos de esos kimonos que usa en ocasiones especiales. Y, exclusivo para Sucesos de Moda, en combinaciones exquisitas con máscaras y obras de arte de su galería.


Diego de Aduriz y Pipa.
FOTOS 1 y 2. “Cuando viajé a Japón, en 2023, traje doce kimonos. Regalé cinco y me quedé con siete. Tuve que comprar una valija extra para traer solamente kimonos y máscaras”, cuenta. Fan de la cultura japonesa, entiende que “recibir en kimono es crear una celebración, una ceremonia, ya desde la primera impresión”. Aquí, un kimono de brocato con motivos geométricos de estilo masculino, bien combinado con máscara de Kitsune, un zorro con habilidades sobrenaturales y la capacidad de cambiar de forma. Detrás, los dibujos de Diego de Adúriz se despliegan hasta el horizonte, en evidente situación de horror vacui.
En la foto detalle, Diego junto a Pipa, la gata directora de El Castillo.
FOTO 3. Para un look más sobrio, el kimono negro de seda con máscara kabuki comprada en el Parque de Sapporo durante el Hanami, la celebración de la floración del cerezo. “Arte milenario, las máscaras son artefactos que crean una grieta en la matrix, alterando la realidad, tanto de quien las porta como de su entorno. Y habilitan una mirada interior”, detalla De Adúriz , que desde 2009 imparte talleres de máscaras para artistas y público en general. “ Considero que permiten hacer un arte combinado, complejo, que incluye al diseño, la construcción, la pintura, la decoración y el ritual.” En tanto, la peluca y el tridente son fruslerías de Once, el barrio de la fantasía. El equipo se remata con la obra colgante de tapitas de botellas plásticas.

FOTOS 4 Y 5– El kimono de seda oscuro con estampado naturalista/floral hace contrapunto con la máscara boliviana de lana hallada en el Mercado de las Alasitas de La Paz, Bolivia. Al fondo, un retrato de De Adúriz en pintura tornasolada, firmado por Interkevs. En sus manos, una esfera lumínica pintada por Paloma Zamorano Ferrari, nieta de León. La obra de Paloma e Interkevs es parte de AUGURIA, la muestra de arte y luz que espera en El Castillo hasta fines de noviembre. Todos invitados. Serán bien recibidos, en kimono.


Fotos y producción: Diego de Aduriz@dondiegodeaduriz
