Periodista, su campo de acción es la edición y dirección general de revistas : dirigió las ediciones en Argentina de Vanidades, Glamour , Marie Claire y Women’s Health y en la actualidad, edita la revista Convivimos. En sus comienzos, circa 1990 ideó el suplemento “Mujer” para el diario El Cronista Comercial y participó activamente en las tertulias de moda con el cronista y diseñador Enrique Astesiano. Es autora del libro Coco Chanel, la revolucionaria de la moda( Longseller) y del ensayo “High Fashion in Argentina: A search for a style” para The Journal of Propaganda and Decorative Arts- The Wolfsonian Foundation-

“La moda y el empoderamiento femenino siempre estuvieron presentes y unidos en mi vida. Cuando era chica, admiraba a mi mamá por su elegancia y sentido del estilo pero mucho más porque la veía trabajando 24/7 en su consultorio que tenía en nuestra casa. La doctora Julia (mi mamá) era fabulosa y vivió con pasión . Su placard fue la primera caja de Pandora fashion que descubrí y la inspiración para muchos de mis futuros derroteros. Su perfume Diorissimo lo inundaba todo. Con mi hermana, nos probábamos sus túnicas africanas, jugábamos con sus botas altas y eternas, las pelucas Pozzi y sentíamos las texturas de sus tapados de gamuza, los blazers de terciopelo y las camisas de seda. Sus impecables delantales blancos también cumplieron un rol en nuestros juegos.
Se respiraba cultura, arte y moda a full en esa casa de la infancia repleta de libros y revistas. Mis abuelos y tíos abuelos usaban sombrero, sobretodos y trajes. Me acuerdo sus abrazos y el contraste entre la calidez del tweed y la seda del interior o de los bolsillos, cuando deslizaba mi mano buscando el chocolate Jackelin. Mi tía Beba ,además de ser la persona más buena del mundo, fue mi hada madrina en la moda, sabía coser muy bien y tenía una pila de revistas Burda, con sus moldes en alemán, que funcionaron en mi como el Antiguo Testamento. Luego, si, llegó la Biblia. Cuando tenía 16 años tuve en mi primer ejemplar de Vogue y todo lo que me gustaba y le pedía que me cosiera, ella me lo copiaba a la perfección.





En mi primer día en la redacción del diario El Cronista- año 1986- fui con un trajecito de pollera y saquito de lino colorado y botones dorados. Hecho a medida y copiado igual al de Carol Bouquet en el aviso de Chanel N°5. Sentía que tocaba el cielo con las manos, entrar a trabajar en un diario y sentirme una mini Coco Chanel”.
Siempre fui muy de los tacos altos, las minis, los tonos fuertes. Hoy, adopto un look relajado de moda consciente y orgánica, y sumo accesorios un poco más sofisticados durante un fin de semana . Para mi, siempre la moda fue diversión. Animarse, copiar y transformar. Descubrir”.
“Amo la moda, los desfiles, los diseñadores, las costureras, las imitaciones. Adoro que la gente se divierta, que no se tomen demasiado en serio, que disfruten. Hoy estoy en una etapa más contemplativa, en una búsqueda de nuevas inspiraciones que tienen que ver más con la naturaleza, la belleza de las texturas, la diversidad, la artesanía local, el tacto y lo traslado a mi vestimenta”.



