Larga vida las revistas de moda

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Corresponde advertir al lector que se zambulla en “La edición como curaduría”- itinerarios del diseño en revistas de moda contemporáneas- que al promediar la lectura puede manifestar efectos colaterales: la compulsión por leer y hojear revistas de moda, de ahí que le sugerimos hacerse de un pequeño stock,( si bien las revistas de la escena foránea escasean en su difusión en la rgentina tanto como cuando los seguidores de la moda circa 1990 frecuentamos los kioscos de la calle Florida en búsqueda de un nuevo número de Interview o del Vogue inglés o norteamericano). Busquemos nuestra colección de Wipe, Venus o Estación 90 .

Hecha la aclaración, agregamos que desde la introducción a la edición en español Saul Marcadent nos cuenta que existe un nuevo revival de las revistas de moda no hegemónicas y revela la existencia de Biblioteca Internacional de Investigación sobre la Moda, ideada a fines de 2022 por Elise BY Olsen y en Oslo , así como también da cuenta del relanzamiento de la revista holandesa  Butt,  destinada a la comunidad queer, gracias al sponsoreo de la firma Bottega Veneta. 

Estructurado en cinco capítulos que se desarrollan en 130 páginas, denominados: “la Revista como Lugar de Investigación, Estar en el tiempo, La revista como intersección, Bidimensional- Tridimensional y Nuevo Comienzo , el libro “La edición como curaduría”, escrito por el académico  y editor italiano Saul Marcadent y publicado a fines de 2024 por Ediciones Ampersand en su colección “Estudios de Moda”, otorga una mirada singular sobre las publicaciones surgidas entre 1990 y 2000, ésas que oficiaron de laboratorio y usina creativa para los diseñadores, estilistas, fotógrafos y directores de arte de siglo 21. 

Por un lado legitima a la revistas de moda como material de consulta para la Academia- su campo de acción es la Universidad de Venecia- y lejos de considerarlas un género menor o fashionista- las elogia- y las analiza con rigor científico., 

“Objeto de seducción, objeto de consumo: desde lo sublime a lo vulgar, desde la fantasía a la realidad. Un objeto frívolo y delicado, cuya evolución en el formato, cambios de imagen, composición y maquetación han han  moldeado su personalidad, revelando así los gusto s de un período .Lo que selecciona y enfatiza de su época”,  la definición  que acotamos corresponde a una  sentencia de los investigadores franceses Frederic Bonnet  y Sylvie Richou Bernard, ambos curadores de la exposición”Glossy, Modes et papier Glacé”, exhibida en Marsella en 2004.

Otra definición posible se desprende, atrás en el tiempo, al semiólogo francés Roland Barthes y al inicio de su libro “El sistema de la moda”, publicado en 1967. “ Abro una revista de Moda: me encuentro con dos vestidos distintos.El primero es el que me presentan fotografiado o dibujado, es un vestido imagen.El segundo es ese mismo vestido pero esta vez descrito, transformado en lenguaje” .El campo de acción y experimentación para Barthes fueron las prendas femeninas y su lenguaje-  Marcadent, quien oficia de editor en la revista Dune- bajo la dirección de María Luisa Frisa- , nos  presenta a otro pionero en analizar la moda desde 1948: se trata del  lingüista y semiólogo Algirdas Julien Greimas, quien hizo su tesis en la Sorbonne sobre el vocabulario de las revistas de moda y desliza que pudo haber influenciado a Barthes para su trabajo. Greimas aludió a los conceptos de  elegancia y ornamento en el período entre 1814 y 1830, pero sus revelaciones debieron esperar a  comienzos de 2000 para ser publicadas. 

Las citas académicas y eruditas son múltiples, pero su gran aporte es el trazado de una  bitácora de las publicaciones independientes lanzadas desde 1990 y sus múltiples campos de acción y de curaduría. Revistas que ofician de manifiestos de arte, se comercializan en galería o tiendas de diseño indie, auspician o disparan muestras de fotografía o de moda y silenciosamente comenzaron a ser codiciadas por las marcas de lujo para publicitar en ellas . Va de Purple– revista de culto de la escena de Nueva York creada en 1998 por Eileen Fleiss y Olivier Zahm que  tuvo su apartado sobre fotografía, literatura, arquitectura y sexo.

Suma a  Self Service, una revista concebida en París y en 1995  como un espacio para experimentar bajo la dirección de Suzanne Koller y Ezra Petronio  . Acerca de  Visionare, creada por Stephen Gan, la modelo y  experta en literatura Cecilia Dean  y  al eximio maquillador para pasarelas James Kalliardo, se puede afirmar que surgió en 1991 como un álbum de inspiraciones. El primer número consistió en hojas sueltas impresas en diversos papeles ensobradas en plástico transparente que se vendieron en la librería Rizzoli a diez dólares.

Desde el dossier de prensa de Ediciones Ampersand desplegado en modo youtuber, Saul Marcadent esgrime sobre las premisas de su ensayo: “Me propuse analizar cómo evolucionan y reflejaron la moda de 1990 y la importancia de la imagen. Analicé los documentos y manifiestos de sus fundadores, Me gusta destacar que surgieron como consecuencia de redes y lazos y como referentes de comunidades . Considero que ubo una idea de lo alternativo implícito en ellas y una diferenciación de la cultura de los  80,  porque en los 90’s las revistas surgieron como consecuencia de redes y lazos”.

Retrato de Saul Marcadent- gentileza Emilio Naón- Prensa Ampersand-

Claro que la investigación también reivindica a las revistas que publicaron escasos números, como consecuencia de sus escasos recursos” La hoja de ruta del académico italiano recurre a sus antecesoras. Interview, creada en 1969 en Nueva York por el artista Andy Warhol junto al periodista John Wilcock,- inicialmente destinada al cine hasta que a inicios de 1970 Rosemary Kent sumó páginas de moda – y en la Inglaterra de 1980 surgieron casi en simultáneo las revistas ID y The Face ,dos publicaciones  que hicieron foco en la cultura juvenil y los estilos esponténos vislumabrados en las calles ( de allí surgieron los míticos straight ups) , editadas respectivamente por Terry Jones, el diseñador en la versión inglesa de Vogue  y por el crítico musical Nick Logan.  Cuando a comienzos de 2000 I.d hizo un desembarco en Buenos Aires convocado por el British Council y el Centro Metropolitano de Diseño , Jones seleccionó a la fotógrafa argentina Ana Arméndariz para un ensayo y muestra destinada a reflejar estilos callejeros en Buenos Aires y la procedencia de sus atuendos documentaron una escena inédita.

Pero también se explaya hacia el futuro: de Buffalo Zine- una creación de Adrian González Cohen y David Usquiza en 2011, pasando por un bookazine- libro-revista, urdido en  2017 por la estilista francesa Marie Amelie Sauvé (colaboradora de Nicholas Ghesquierey Vuitton).  o bien Odiseo, creada en Barcelona en 2013 en formato semestral y dedicada al erotismo, la seducción y el deseo, También en  España, pero desde Madrid, Luis Venegas, un coleccionista de revistas que  revolucionó la escena editorial con su Fanzine 137 o Candy, dedicada a la comunidad trans.

Además hace hincapié en revistas urdidas en las principales firmas de moda. de Six, la revista manifiesto creada por Rei Kawakubo, la diseñadora de Commes des Garcons entre 1980 y 1990 a “A Magazine”, el proyecto editorial que ofició de correlato al movimiento de moda de Antwerp y el Museo Momu.

Leer, hojear, consultar y aún contemplar, coleccionar, rasgar; tal es el inventario de acciones  que surgen  entre una revista y su lector”. Sin duda  la cultura digital y el disparatado costo del papel nos priva de semejante goce. De ahí que imploramos y vaticinamos: “¡Larga vida a las publicaciones en papel! “.

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