Hilvanes, crónicas y rescates de la moda argentina.


“A esta altura del camino, se puede decir que la estética de Mercedes Robirosa- que pasó por Buenos Aires para el segmento de figuras internacionales que organiza Jorge Tarditi- es lo suficientemente fuerte como para haber derivado de modelo de Saint Laurent a Chanel la diseñadora de joyas, pero también de estilizados fourreaux con apliques de bronce y señales de artesanía de su celebrada bijouterie. Militante de las imágenes extremas, Robirosa se vistió para Hola Susana con pantalones – corsarios rojos, un peinado expresionista alemán camisa irisada dorada y collares de bochas de paillettes multicolores, diseñados por ella para Nina Ricci.
La misma ex modelo y diseñadora de objetos fuera de serie es también, una suerte de ambientadora de pasarelas de famosos como Gaultier y Laroche. “En París me esperan esas propuestas y luego de la mise-en scene que hice para presentar mis cosas en la exposición de, Casa de la Moneda, me di cuenta de que todo se remite a las mismas leyes del diseño de objetos: ordenar o editar espacios con gente y buena iluminación, con igual nivel de música”, dice.
En Buenos Aires quedan piezas de su memorable bijouterie destinadas a lugares de distinto carácter. En la nueva boutique de Gabriela de Fernández se podrán encontrar grandes sautoirs y bijoux con temáticas amazónicas: hojas de palmera y piedras venecianas, corales y flores de loto. También, relatos marítimos transmitidos por peces entrelazados con gotas de perlas y estrellas de mar. O temática nocturna con cielos, lunas y astros en aros y collares de bronce y strass. Más joven es su producción para Nomykos, que incluye lazos de terciopelo con colgantes en los que se descubren temas gráficos de los 60, brújulas y otros iconos marinos. Ideales para usar en el verano sobre remeras o camisas decontractée. Alentada por el saber vestir de las argentinas, Mercedes promete viajes más seguidos a Buenos Aires . “Me cautivaron la gracia de los que se visten independientemente de la tendencia visible o de los férreos dictados de las modas mundiales. Los jóvenes que se rebelan tienen una espontaneidad y una belleza poco frecuente , especialmente en la calle”, concluye Robirosa.
Artículo publicado el jueves 14 de noviembre de 1996- La Nación moda y belleza,a propósito de una visita a la Argentina de la ex modelo y diseñadora de joyas Mercedes Robirosa.


“Las colecciones de Mercedes Robirosa, están siempre construidas alrededor de una historia o de un ambiente preciso. En 1989, partiendo de una leyenda brasileña sobre una diosa del mar, diseñó un universo marino. En base a conchillas, redes marinas y algas, asociadas a un barco perdido en el mar español. Luego, en los 90, contó la historia de Alicia en el País del New Age, inventando los signos cabalísticos y oníricos. Además, se sumergió en temáticas de la naturaleza, creando pulseras con libélulas y joyas exóticas. Sus preferidas son las pulseras y los aros: sólidos y recargados . Por un lado abrazan, resaltan y marean las muñecas, adornando el puño delicado. Por otro, sus aros iluminan y dan luz a la cara, a través de caprichosos colores y texturas”,
Subrayados y traducciones de Felisa Pinto de un artículo sobre Mercedes Robirosa publicado en el Journal du Textile número 1244, Dossier “Les nouveaux accessoires”.



Como bonus track, u otra perla exquisita entre sus hilvanes y también en relación a Mercedes Robirosa, Felisa Pinto rescata además el texto “Ropa retrospectiva presentada en un desafiante show de Mercedes Robirosa”, (de su autoría y con ilustraciones del artista Daniel Melgarejo), que fue publicado el 1 de julio de 1973 en el diario La Opinión.
“El lunes pasado, en el estudio de fotografía y filmación de Enrique Grinberg, un amplio local instalado en la calle Seaver, se presentó la colección de ropa que Mercedes Robirosa propone para configurar estilos y tipos diferentes, más que para vestir ropa de estación. Cielo 73 se llamó el antidesfile de antimoda mostrado por antimannequins , diseñada por un grup de creadores anticonvencionales para un público de idénticas características. La colección agrupó modelos firmados por Juan Oreste Gatti, Gioia Fiorentino, Dalila Puzzovio y la propia Mercedes Robirosa, Los trajes de época fueron rescatados de desvanes y tiendas de antiguedades o ferias por Marcos Gochbarg.
La personalidad de cada uno de los arriba citados se evidenció a cada vestido, casaca o pantalón distante a kilómetros del código oficial de la moda actual. Un denominador común de desafío, como diría Federico Manuel Peralta Ramos, en su brillante presentación de la muestra Cielo 73, se evidenció en cada salida a la pasarela. Allí Marcía Moretto había trazado una coreografía imaginativa e insolente y Marilú Marini, en una de sus noches más insuperables creó situaciones teatrales para mostrar la ropa de Juan Oreste Gatti, este año enrolado decididamente en el clima de Fritz Lang: tailleurs muy estrictos, vestidos de jersey gris perla con talle bajo pinzado con godets y mangas de estilo guante que hicieron marco al pelo plateado y el maquillaje apropiado a las estrellas de 1930 a 1935. La elección de las mannequins ( Carolina Cutaia, Gioa Fiorentino) por parte de Marcia Moretto, única profesional del grupo contribuyó de forma definitiva a darle al espectáculo una tónica rebelde, desenfadada, que provocó más de una vez la ruptura con los cánones sagrados de la alta, media y pequeña moda burguesa. Mercedes Robirosa eligió a sus colaboradores para presentar al público un evento que podría encuadrarse en términos de frivolidad ilustrada. El show tuvo más que ver con el lenguaje plástico, teatral, musical y hasta con una pizca de arte conceptual notorio en las fotografías de Perotta, y en la presentación de algunas prendas.
Para la diseñadora y ex mannequin, la moda no es otra cosa que un objeto estético sujeto más a los vaivenes de las artes que de las chatas órdenes que los papas de la moda oficial dan para el consumo de los públicos complacientes.
Por todas estas razones, la colección Cielo 73 se incorpora dentro de las muestras de moda retrospectiva como la más exigente que se han presentado en Buenos Aires. Y para concluir con la aclaración: “Las prendas de Cielo 73 se venden en Frou Frou, local 26 de la Galería del Este”

