Regina Margherita, la reina de las Mary Jane’s

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Una entrevista con el zapatero Pascual Luci , artífice de la ascendente firma de calzado “Regina Margherita” (@reginamargheritashoes)

Guillerminas de charol con hebillas de strass y una pequeña cartera

“Regina Margherita” alude a Margarita de Saboya, la primera reina de Italia, pionera del alpinismo y devota de las joyas, en especial de las perlas. Pero desde hace más de una década, en Buenos Aires denomina a la fábrica y  a los dos locales  de la firma de calzados creada por Pascual Luci, en 2013 y en homenaje a la calle principal de Reggio- el pueblo de Calabria-  en el cual creció  su padre.

El frente del local contiguo a la fábrica de la calle Segurola 1827 es negro; tiene una vidriera con dos escaparates que exhiben las nuevas realizaciones-  de guillerminas o Mary Janes urdidas tanto en en animal print, como en charol negro o color cereza (en versiones taco bajo y taco alto y con el valor agregado de hebillas de strass en la pulsera), a zapatos para novias, diversidad de botas, botinetas y borcegos. Puertas adentro del local, donde las escaleras conducen a las cajas de zapatos tanto en el frente como detrás del mostrador, un mesa exhibidora contiene un artilugio que ilustra el último grito de la moda: un par de zapatos denominado coquette gira sin pausa, como si estuviese bailando, encima de un pedestal circular.

El local en cuestión fue ideado por Enrique Riviére -un arquitecto  amigo y consejero de Pascual Luci – ante la necesidad de reformular la fábrica que había pertenecido a su padre  y volcarla a su  proyecto personal.  Pascual Luci, el creador de Regina Margherita, representa a la tercera generación de un familia de eximios zapateros. Su padre, Antonio, llegó a la Argentina en 1948, proveniente de Italia . Había aprendido el oficio durante en su niñez  mientras asistió a su padre en la realización de calzado a medida para los trabajadores de la costa mediterránea. 

Luego de estudiar en un colegio industrial y con el oficio de “técnico en electricidad”, pese a cierta resistencia paterna (la industria del calzado en la Argentina se hace eco de los constantes cambios económicos);  con sólo 19 años Pascual se zambulló de lleno en la realización de zapatos . Hizo colecciones por encargo tanto para Maggio& Rosetto como para Bendito Pie. Pero en 2013 se decidió a lanzar su marca . Tuvieron un local en Recoleta- que debió cerrar durante la pandemia- y que les dio visibilidad entre las firmas del circuito de Barrio Norte.

Elogio de las Mary Jane´s en charol negro o cherry, fotografiadas en el estudio dispuesto en la fábrica para su difusión en las redes y la tienda online

Las fotografías son una gentileza de Regina Margherita

Acerca del actual furor de las guillerminas, el calzado flapper por excelencia, afirma Pascual: “Considero que  responde a la tendencia viral “coquette”, y también a que representaron  el zapato emblemático de las infancias”.

.¿Cómo implementaste el sistema de realización por encargo; ¿considerás que tiene puntos en contacto con la realización a medida de antaño?

-Previo al comienzo de 2024 y ante la coyuntura económica y política me propuse comercializar mediante el sistema “pre order”, porque yo produzco todo en Argentina y en mi taller. Lo consideré tanto para no producir más de lo que las usuarias necesitan y también para equilibrar los costos . Los resultados fueron muy sorprendentes, Pareciera que la sensación de esperar su realización genera más interés entre las clientas. Hace un tiempo empecé a pensar en retomar la tradición de los zapatos a medida, los hago por pedido de novias o de clientas. En ocasiones, como consecuencia de encargos especiales de algunas de ellas, surgieron colecciones cápsula en colaboración, tal como hice junto a Victoria Saravia.

 

-¿Qué destacás de haber crecido en una familia vinculada con el calzado?

-Muchas historias, algunas que me contaron y otras que viví. Mi mamá, tuvo un local en la galería San Jose de Flores en los 70, , ella armaba las vidrieras y a fines de esa década en una momento difícil para la fábrica, empezó a recibir pedidos a medida para bailarines de tango. Ella me contó que en otro local que tuvo mi padre, acostumbró a trabajar Cacho Castaña cuando era muy joven, allí vendió un par de botas de caña alta a la vedette y actriz Pochi Grey y además de comenzar un romance, ingresó al showbusiness.

.¿Qué objetos conservás de la tradición y el oficio zapatero?

-De un modelista que trabajó con mi padre y solía documentar cada año todos los modelos de los zapatos conservo los dibujos en mi fábrica del período entre 1976 y comienzos de los 80 .Como de chico observé   que mi padre los guardaba como un tesoro y siempre los llevaba consigo en cada mudanza,. hago lo mismo. Por otro lado conservé las máquinas francesas llamadas Omik, para armar zapatos cerrados. Durante años me encargué de su mantenimiento porque los mecánicos se negaban a repararlas. Me permitían armar puntas cerrar el talón y poner los contrafuertes, las conocí como a la palma de mi mano, pero a partir de 2019 debí reemplazarlas para sumar nueva tecnología.

¿ Hay nuevos proyectos en el taller y fábrica de Regina Margherita para 2024?

Por un lado estoy trabajando en dos modelos de zapatos para hombre, uno es una bota que me encanta, y que recrea un modelo icónico, en punta usado por Dave Gahan, el otro es un borcego elegante y de buena calidad. En simultáneo y como consecuencia de la búsqueda de un zapatito cómodo para mi hija de tres años, decidí desarrolar un modelo para niñas, pensando en la necesidad de modelos con buena suela, sencillos pero que les permitan jugar. Y tal vez siga incursionando con el tema calzado infantil.

Guillerminas en color cereza que recrean el zapato emblemático de las infancias

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